En India, la constitución garantiza ciertos derechos para las mujeres, simplemente la igualdad de género. Sin embargo, el sistema feudal ha opresionado ese derecho, y las mujeres no se consideran iguales a los hombres. Aunque no viven en el mundo del pasado, en que las mujeres eran esclavas a sus maridos, todavía sufren mucho a mano del sexo "superior". Las lates que traen las mujeres a la casa son un costumbre que se queda una tradición indiscutible. Las muchachas se casan a 10-14 años sin la posibilidad de escoger a su marido.

Además, muchas mujeres han sido divorciadas, golpeadas (hasta la muerte en muchos casos), y excolmugadas por dar a luz a una niña. Por otra parte, el nacimiento de un niño es causo por celebración. De hecho, la proporción de nacimiento de niñas a la de niños es 3:10 en algunas partes del país. Esta discriminación social ha dejado las mujeres indias en una posición muy difícil; legalmente, existe igualdad entre mujeres y hombres en todas partes de la sociedad; no obstante, los hombres no las permiten funcionar como personas iguales.
